viernes, 24 de mayo de 2013


RAMOS GONZÁLEZ CAROLINA ITZEL
FECHA ENTREGA 25 MAYO 2013
LIBRO: “LA SOMBRA DE CAUDILLO” MARTÍN LUIS GUZMÁN
RESUMEN DEL LIBRO
La obra narra, llamándolo de alguna manera, el “detrás de escena” de la dramaturgia que crea el círculo vicioso de los integrantes políticos frente a su próxima elección popular. El libro se sitúa en un marco histórico post-revolucionario, cuando el México de aquel tiempo comienza a hacer intentos para reconocer la democracia como forma de elección de gobierno, cuando hace intentos por cambiar lo que antes no dio resultado, cuando trata de terminar con la violencia que antes, había terminado con tanta humanidad. Todo esto se repetía de igual forma, aunque cambiara el gobierno, la violencia seguía en vida, así junto con la corrupción las fugas de capital nacional, asesinatos, robos, extorsiones, fraudes, en fin, lo que vivimos incluso en la actualidad.
Parece extraño, que un libro escrito hace más de medio siglo, todavía aplique en forma y contenido a las formas de actuar de los gobiernos de nuestro país en la actualidad, darnos cuenta que esas tácticas malignas para llegar al poder, como la manipulación, el cinismo, la ambición incondicionada, corrupción, disposición de llegar a matar por obtener lo deseado; por obtener lo ordenado por la autoridad superior.
Me percaté que en esa época –a diferencia del tiempo actual- el ejército era casi un poder social y político para el gobierno, ocupaba gran parte en la toma de decisiones del país, los presidentes eran militares, los gobernadores eran militares, la policía eran militares, encargados de gobernar, de mantener el orden público y administrativo de la parte burócrata de la nación. Ahora el ejército no forma parte del gobierno, desde el primer presidente civil después de la revolución mexicana, ya no volvieron a ocupar dicho puesto ni otros en jerarquía inferiores.
Los integrantes del ejército eran, y aun considero que son, según mi opinión y también la narración de la obra, gente de poca educación, que encontraron en esa rama militar la puerta a nuevas oportunidades económicas, los tenientes reclutaban a adolescentes de los pueblos olvidados, los ranchos escondidos, que resultaban fácilmente apantallados con un salario asegurado con solo decir “si”, los aceptaban a pesar de que los chicos no tenían educación básica alguna, si sabían leer, era ya una ganancia con futuro de convertirse en algo más que simple soldado subordinado. No tenían educación cultural ni moral, sin valores, sin práctica de vida en sociedad. Aquello se reflejaba en la forma de tratar así a la gente en sus conductas, fuera de forma a pesar de haber tenido dirección de disciplina.
En el libro se narra cómo los generales, que eran gobernantes de los estados de la republica, apenas sabían contar, leer y escribir, no tenían formación alguna acerca de la forma de conducir las leyes de la sociedad, de administrar la justicia y resolver controversias. Se dedicaban sólo a cumplir con las órdenes que el presidente, en éste caso “el caudillo” mandaba, cualquier cosa era obedecida sin tomar en cuenta si cumplía con sus principios, su moral, si apoyaba el bienestar de la población  en debate.
A pesar de comenzar a leer la obra como lector imparcial, yo vi uno de los lados que competían, un tanto más villano que otro, y aunque puedo decir que en la política de esos tiempos, al igual que la actual no hay ni buenos ni malos, sino que todos luchan por el poder y lo logran o no, pero lo que se puede asegurar, es que hace mucho que no luchan por el bienestar del pueblo, sin embargo en esta historia para mi parecer, Ignacio Aguirre tuvo menos culpa en la batalla que los partidarios de Hilario Jiménez, Aguirre no mató, no mintió, no extorsionó e incluso, él estaba dispuesto a no aceptar su candidatura si “el caudillo” no lo autorizaba, es decir, que él aún contaba con esos aires de hombre cabal e incondicional que pocos en esos tiempo gozaban como propio.
Hilario Jiménez, en cambio, era y fue capaz de pasar por encima de quién fuera por lograr sus objetivos de llegar al poder, y eso no implicaba que quería hacerlo para ayudar al mejor funcionamiento del país, sino al mejor funcionamiento de su economía propia.
COMENTARIO.
La sombra del caudillo, de esas novelas realistas que narra la verdadera esencia detrás del poder en la política mexicana. Al parecer no utiliza personajes que naturalmente hayan existido en la vida real, pero lo que verdaderamente importa en el mensaje de esta obra no es eso, sino el carácter, la forma de actuar de los personajes, su lucha, su fanatismo, su adicción al poder; al dominio popular.

CONCLUSIONES.
En conclusión, y ya volviendo al tono imparcial, creo que esta obra me ayudó a comprender de manera más clara la forma en que funciona este método político de la elección popular y la llegada al poder del “más fuerte”, y no nada más del que más lo merece; el detrás de cámaras de esto que pasa como antecedente de un nuevo presidente, eso  que el pueblo no conoce al momento de votar por uno o por otro, de creerlos buenos y prometedores, esto que tal vez nunca se atrevan a dar a conocer.